Casi todos los padres reconocen que es importante que sus hijos tengan buenos valores. Pero, ¿cómo se inculcan estos modales? Una de las cosas clave es, obviamente, ser un buen modelo para los más pequeños. Si queremos que los niños se  porten de una cierta manera es fundamental que los adultos seamos un reflejo a seguir para ellos.

Algunos de los valores que pueden ser importantes para los niños para su adecuado desarrollo en la sociedad son: el respeto, la perseverancia, la auto-disciplina, la capacidad de compartir y de dialogar.

Está claro que la educación en valores es a veces más fácil de decir que de hacer. Inculcar valores es una tarea que precisa de tiempo, paciencia y constancia. Debido a distintas circunstancias domésticas y el ritmo frenético de la vida moderna los niños a veces pasan más tiempo delante de sus juguetes, la televisión o sus tablets que con sus padres.

Es fundamental que haya buenas líneas de comunicación entre padres e hijos. Es importante buscar tiempo para hablar con los niños sobre lo que es un comportamiento apropiado (y actitudes que queremos fomentar.) No tiene mucho sentido

Sin embargo, una de las cosas más importantes como progenitor o adulto en la vida de los niños es ser un buen ejemplo para ellos.

  •   Si queremos que los niños sean empáticos y capaces de ponerse en el lugar del otro, es importante mostrar empatía hacia sus emociones y hacía los demás.

 

  •   Los niños pueden ser muy impacientes,  pero a veces los adultos también muestran impaciencia. Si queremos que los niños sean pacientes, hay que mostrar paciencia en las distintas situaciones cotidianas.

 

  •   Para que los niños sean felices y decididos es vital también que tengan buenos modelos. ¿Hay un ambiente pacífico y feliz en el hogar? Si no lo hay, no es sorprendente que los niños no sepan mostrar estas cualidades en el aula o en la calle. Ser feliz no quiere decir que no haya momentos de menos bienestar, pero sí que es importante por regla general que haya un grado de felicidad diario en casa.

 

  •   A menudo pedimos que los más pequeños muestren esfuerzo hacia sus tareas y obligaciones en casa. Sin embargo, de nuevo, es importante que los adultos en la vida del niño también muestren una actitud de constancia y  esfuerzo, y que sean un ejemplo a seguir para ellos..

 

  •   En la vida de los más pequeños  es importante que se les reconozcan sus logros, pero es igual de importante que sean responsables y consecuentes con las cosas que no salen bien o que merecen una disculpa. No podemos pedir que los niños sepan pedir disculpas o reconozcan y superen sus fallos si no lo hacemos nosotros mismos.

 

Para terminar, hay un par de cortometrajes que muestran la empatía, el trabajo en equipo, la amistad y la generosidad. No dudéis en verlos con los más pequeños y hablar sobre sus mensajes.

 

En el primero, Day and Night (Dia y Noche) el día y la noche compiten y se llevan mal hasta que se dan cuenta que es mejor llevarse bien y colaborar.

 

En esta obra de Pedro Solís García llamada Cuerdas la amistad entre dos amigos les ayuda a superar distintos retos.

 

Esperemos que estos consejos sean útiles y que a través del buen ejemplo se trasmitan valores positivos y constructivos a los niños.

 

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